Los límites de tu idoma son los límites de tu mundo.

13 jun. 2010

Por qué elegí ser traductora

Leyendo el post de Fernanda sobre el nacimiento de Fidelis, me puse a pensar en por qué elegí ser traductora y, la verdad, debo decir que fue por casualidad.


Toda la vida quise ser periodista, así que cuando terminé el liceo, lo lógico era empezar la carrera Ciencias de la Comunicación. El problema era que se trataba de una carrera muy nueva, tan en pañales que ni siquiera tenía un lugar físico fijo y prácticamente todos los días había que llamar para saber dónde íbamos a tener clase. Pasamos por varios lugares, incluido un local sindical y el salón comunal de una iglesia... la falta de organización era demasiada. Y quienes me conocen saben que era más caos del que podía tolerar.

Así que decidí abandonarla y dedicarme a preparar el Proficiency y a tomar otros cursos para insertarme en el mundo laboral. La idea era retomar la carrera al año siguiente, cuando estuviera más organizada.

Pero ese verano, mi amiga y hoy colega Alice Méndez, que había empezado traductorado el año anterior, me sugirió que diera la prueba de admisión, y yo me dije ¿por qué no? No costaba nada probar… Y así fue que empecé lo que iba a ser algo paralelo o secundario a mi profesión de periodista… La verdad estoy muy contenta con esta profesión, y si bien a veces todavía pienso que me gustaría estudiar periodismo (¡y tantas otras cosas que por ahora están en el debe!) , traducir es una tarea que realmente disfruto, que me da mucha libertad y al mismo tiempo me plantea un gran desafío, ya que cada texto, cada proyecto es diferente, y lograr un buen producto final me llena de satisfacción…

No hay comentarios: